top of page

Los 7 hábitos de las relaciones felices



“La felicidad no es algo prefabricado. Eso viene por tus propias acciones"

- Dalai Lama


La felicidad en la vida puede provenir de muchas cosas. De lo significativo que encuentras que es tu trabajo, de un pasatiempo en el que puedes perderte durante horas o simplemente estar con el mundo natural que te rodea y apreciar los cálidos rayos del sol primaveral. Una gran parte de la felicidad también proviene de las relaciones en nuestras vidas y de cómo las cultivamos y las dejamos crecer.


Así que hoy me gustaría compartirte 7 de mis hábitos favoritos que me han ayudado a

desarrollar relaciones más felices.


1. Trata a los demás como te gustaría ser tratado:

La pauta más básica de las relaciones es que la forma en que tratas a alguien es cómo es probable que esa persona también te trate a largo plazo. Si eres amable y servicial, ellos tendran que ser amables y serviciales contigo. Si nunca escuchas realmente o eres crítico, es probable que obtengas eso a cambio. Por supuesto, habrá excepciones. Algunas personas no te corresponderán ni te tratarán bien, incluso si tú las tratas bien. Y es posible que no recuperes lo que das de inmediato, pero a la larga y en la mayoría de los casos las cosas tienden a equilibrarse. Simplemente, no cometas el error de esperar a que todos los demás hagan un cambio o den el primer paso. En cambio, sé proactiva. Sé quién dé los primeros pasos para construir las relaciones en las que quieras vivir y comienza a dar lo que quieras recibir.


2. Escucha de verdad:

Todos quieren sentir que están siendo entendidos. Entonces, cuando escuches, no te limites a esperar tu turno para hablar. Y no mantengas tu mente medio ocupada con algún otro asunto o planes para esta noche. Cuando escuches, realmente debes estar allí con toda tu atención. Dos cosas que me han ayudado a convertirme en una mejor oyente son:


  • Concéntrate completamente hacia afuera: Concéntrate en lo que está sucediendo frente a ti con tus sentidos. Escucha atentamente la voz de la otra persona y el tono de la misma, las emociones expresadas en los ojos y en cómo usa su cuerpo. Es posible que aún extrañes cosas, pero olvidarte de ti y de tus problemas o ideas por un tiempo es un buen punto de partida para estar realmente comprometida y receptiva a lo que la otra persona está tratando de transmitir.


  • Hazle preguntas de lo que te va contando: Entonces estarás más alerta. Además, la curiosidad y tratar de entender verdaderamente haciendo preguntas de seguimiento tiende a ser algo natural.


3. Sé asertiva:

Ser asertiva, poder pedir lo que quieres y decir no a lo que no quieres en tu vida no solo potenciará tu propia autoestima. También tiende a hacer que otras personas te respeten más y te ayuda a entablar relaciones más sanas y felices.

Entonces, ¿cómo puedes ser más asertiva?

  • Mejora tu autoestima: Cuando mejoras tu autoestima, sucede algo maravilloso. Empiezas a sentirte más merecedora de cosas buenas o grandiosas en tu vida. Y entonces, comenzarás a pedirlas porque crees que es natural que los merezcas (otras personas, por supuesto, pueden decir que no a algunas de esas cosas y ese es su derecho). Y comenzarás a negarte a cosas o comportamientos tanto de ti misma como de los demás que crees que ya no mereces.


  • Enfócate en comunicarte con claridad: Pide lo que quieres. Usa tus palabras. No intentes leer la mente de otra persona y tampoco esperes que otras personas puedan hacer algo así. No es su responsabilidad saber lo que necesitas. Es tu responsabilidad comunicar lo que quieres o necesitas. Al igual que lo es para cualquier otra persona. Empieza pequeño. Si te da miedo pedir algo grande o decir que no a algo muy importante, empieza con algo más pequeño. Di no o pide algo muy pequeño. Luego, esfuérzate hacia cosas cada vez más grandes.


4. Recuerda dar pequeños regalos de bondad:

Es fácil olvidarse de los pequeños regalos de bondad en la vida cotidiana estresada y ocupada. Pero un regalo tan pequeño puede significar mucho. Si importa. Solo tómate un minuto o 30 segundos para expresar tu genuino aprecio o gratitud por algo que alguien en tu vida hizo bien. Iluminarás su día o semana. Deja una pequeña y dulce nota para tu pareja o hijo en una bota, sombrero, tetera, debajo de la almohada o en un libro que esté leyendo. Es algo muy simple y pequeño, pero, en mi experiencia, siempre trae una gran sonrisa a la cara del destinatario. Y recuerda que a veces, un agradecimiento simple y genuino puede tener un impacto mayor de lo que te imaginas.


5. Mezcla las cosas:

Dar por sentado que terminar en una rutina repetitiva puede, en muchas relaciones, llevar al aburrimiento o a que las cosas no se sientan tan emocionantes como antes. Simplemente, relajate y has las mismas cosas que siempre haces y que no requiera de mucho esfuerzo. Así que, asegúrate de mezclar las cosas. Y probar cosas nuevas de vez en cuando. No te limites a salir de tu zona de confort. Hazlo cuando pases tiempo con una pareja o un amigo también.

Por ejemplo:

  • Prueba un nuevo deporte, pasatiempo o restaurante.

  • Ve a un evento que suene intrigante y como algo nuevo.

  • Salgan un fin de semana a algún lugar al que no esperarían que ustedes dos fueran.


6. Tener estándares humanos:

A menudo, menciono que una de las mejores maneras de dejar de ser una perfeccionista y ser más feliz es establecer estándares humanos. En lugar de estándares inhumanos que nadie puede cumplir realmente. Este es un buen consejo para encontrar más felicidad con otras personas también. Tener estándares perfectos para tu pareja, amigo o compañero de trabajo puede

generar muchos conflictos que podrían haberse evitado. Incluso, con el tiempo, puede conducir al final de una relación. La gente tropezará y cometerá errores. No siempre tendrán un buen día o rendirán al máximo. Tendrán defectos. Claro, es posible que algunas cosas deban cambiar en la otra persona para que sigas en la relación. Y algunos pasos en falso, por supuesto, podrían llevar al final de ustedes dos. Pero muchas cosas que son más pequeñas que eso, y que pueden causar irritación o discusiones casi todas las semanas, pueden reducirse en gran medida con todos en su vida simplemente al tener estándares humanos tanto para ti como para los demás. Y con el tiempo, puedes marcar una gran diferencia en lo relajada, abierta y feliz que

puede ser una relación.


7. Concéntrate en las soluciones, en lugar de discutir una y otra vez:

Atascarse en pensar demasiado en por qué y qué pasaría, puede ser bastante destructivo. Esos pensamientos que dan vueltas en círculos rara vez conducen a algo más que hacer que los problemas sean más grandes y aterradores de lo que realmente son y a sentirse paralizada o innecesariamente enojada o irritada. Así que sé asertiva en su lugar. Si hay un problema, comuniquense lo que los dos están pensando en lugar de asumir o tratar de leerse la mente el uno al otro.,



Encuentra comprensión escuchando verdaderamente y tratando de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona preguntándote:


"¿Cómo vería yo esta situación en la que nos encontramos si estuviera en su lugar?"


Luego, concéntrate en las soluciones. Sí, uno de ustedes, o ambos, pueden haber cometido un error, pero ya se ha cometido y no tienen una máquina del tiempo. Así que no te concentres en repetirlo en tu mente una y otra vez o en discutirlo por mucho tiempo. Trata de pasar a centrarte en encontrar y tomar medidas para encontrar una solución juntos.


Pregúntate:

¿Cómo podemos solucionar esto?

¿Cuál es un paso pequeño y práctico que podemos dar hoy para avanzar con esta

solución?


Concéntrate en lo que NOSOTROS podemos hacer. En lugar de enfocar toda tu

energía y pensamientos en YO contra TÚ y convertir un conflicto inicial en una pelea

que realmente no beneficia a nadie.

Te ayudará tanto a ti como a la otra persona y a tu relación.


Nos leemos en un proximo blog 😘

14 visualizaciones0 comentarios

Comments


Mantengámonos conectadas y sé la primera en recibir nuestras últimas novedades. Suscríbete!

Haz click aquí para descargar

bottom of page